Ghana de África

No he encontrado mejor forma de comenzar que rendir un pequeño homenaje al chiste más repetido desde que anuncié que iba a pasar unos días en Ghana (title means Longing for Africa, with an extra h, in case you are not English speaker). Este es el cuarto post dedicado a un país del África Negra (Subsahariana me resulta un eufemismo contraproducente), tras Angola, Burkina Faso y Camerún (sí, me he saltado tres letras del orden alfabético, aunque algún día escribiré sobre mis intensos días en Egipto). Lo cierto es que me apetecía visitar mucho Ghana como continuación natural de Burkina Faso, siguiendo el río Volta aguas abajo. Más adelante veremos que las fronteras de los países de África, a pesar de su aspecto arbitrario de reparto colonial entre potencias europeas, tienen más sentido natural de lo que parece. En particular, la frontera entre Burkina Faso y Ghana (o Costa de Marfil) tiene mucho que ver con dos productos de uso cotidiano en España.

Foto de mi primera vez en África, Chauen (Marruecos), la Ciudad Azul. Desconocía la existencia de este documento hasta hace relativamente poco…

Hace muchos años que visité África por primera vez, aunque fuera por la parte más próxima a la Península, las montañas del Rif. He contemplado el comienzo del gran desierto del Sahara en Merzouga. El mismo desierto que llega hasta las puertas de Ouagadougou, donde todavía pueden verse beduinos en dromedario. Viajando en coche, desde allí hasta Banfora, he observado como el desierto iba transformándose sucesivamente en sabana, bosque tropical seco (Boromo) y bosque tropical no tan seco (Bobo-Dioulasso)… la visita a Ghana me permite completar este panorama con el bosque tropical húmedo antes de dar con el océano. Pero antes de comenzar con la crónica de este viaje, contaré un poco de una breve visita a Angola el año pasado.

Una carretera en Ghana… alguien vigila que no excedas la velocidad permitida.

Angola 2025

Mi querida amiga angolana (el uso de la variante cubana está más que justificado en este caso) María de Natividade me invitó a dar una ponencia en un congreso con motivo de los 50 años de independencia del país. Aunque fueron muy pocos días, tuve la oportunidad de visitar lugares alrededor de Luanda que no había visto en mi anterior viaje.

Hotel donde estuvimos alojados algunos de los participantes en el congreso, con muy buenos servicios pero lejos de todas partes.
Campus de la Universidade Agostinho Neto, con edificios vanguardistas.
Preparando mi intervención en el congreso, en el que también tuve un brevísimo papel como chairman a pesar de mi penoso portugués.
Visita al Museu Nacional da Escravatura de Luanda.
Cárcavas cerca del mar, desde el Miradouro da Lua.
Impresionante baobab, allí llamados imbondeiros.

Situación de Ghana en África

Normalmente delego estos detalles en Wikipedia, pero me he comprometido en la introducción a dar una explicación sobre el significado de algunas fronteras. En el segundo mapa de esta sección se pueden ver unos países en color verde que constituyen el ECOWAS, la Comunidad Económica de Estados de África Occidental. En su configuración actual (algunos otros países estuvieron, pero actualmente no forman parte de dicha comunidad), la franja verde es, grosso modo, la zona de África Occidental donde es factible el cultivo del cacao y el café. Esto no significa que ambos cultivos estén desarrollados por igual en todos los estados de la franja porque hay otros factores, pero junto con la salida al mar explica la prosperidad de muchos de estos países, Ghana en particular. En África Oriental, café y cacao no se superponen, quedando el cultivo del primero al norte del segundo.

Mapa de África mostrando la situación de Ghana con respecto a otros países, en particular Burkina Faso.
No se puede decir que el parque móvil de Ghana sea obsoleto, viéndose muchos coches de alta gama. El tráfico en Accra es bastante denso y los recorridos en coche se hacen eternos.
Saliendo de Accra, junto a las grandes vías hay siempre mercados con productos de lo más variopinto.
La decoración de restaurantes y locales de ocio es vistosa, especialmente por la noche.
Son relativamente frecuentes los edificios a medio acabar, lo que no significa que no se le saque partido a los locales.
Casas humildes en Aburi.
La moneda de Ghana es el «cedi». Al igual que en China, la extensión del pago electrónico dificulta encontrar billetes nuevos de todos los valores.
Países del ECOWAS, se trata realmente de delimitación climática en África Occidental.
Escena de bosque tropical húmedo con neblina que fue seguida de lluvia, en el jardín botánico de Aburi.

Se puede decir que Ghana es el País de la Chocolata, haciendo referencia a la divertida escena de The Simpsons. En efecto, es el segundo productor mundial de cacao, tras la vecina Costa de Marfil. Aunque el cacao es originario de Sudamérica, se ha convertido en en un producto también de uso tradicional en Ghana. El café, de origen africano está tan bien implantado en América que la familia de Juan Valdez parece que no se hubiera dedicado nunca a otra cosa. Café vs. cacao, ñame vs. yuca, berenjena vs. patata… el intercambio de especies entre ambos lados del Atlántico nos enriquece.

Cappuccino, servido en una cafetería de Accra. Este combinado integra café y cacao, los productos agrícolas del clima tropical húmedo.
Baya de cacao, de buen tamaño aunque no madura.
Bayas de cacao en un mercado de Aburi.
Tableta de chocolate elaborada en Ghana, que me comí allí mismo para evitar problemas aduaneros. Reconozco que mi paladar está muy europeizado y me gusta más como trabajan la materia prima en Suiza o Villajoyosa.

Cuando llegué a Ghana estaba terminando la estación de las lluvias, que se despidió por todo lo alto, provocando numerosas complicaciones en zonas bajas de Accra en las que el agua no drena bien, en parte por las propias construcciones. Este es uno de los vídeos que circulaban tras las lluvias del lunes 29 de julio.

University of Ghana

La fundación de la Universidad de Ghana, aunque con otro nombre en ese momento, es anterior a la independencia del país. Así que no es por casualidad el estilo colonial de muchos de sus edificios, notablemente la Biblioteca Balme y el apartamento que ocupé durante mi visita, parte del complejo residencial Volta Hall. Otros edificios, como el del Departamento de Matemáticas eran de estilo contemporáneo pero con características arquitectónicas tropicales, tales como pasillos y escaleras al aire libre. Es interesante ver todas las facilidades con las que cuentan los estudiantes en el campus: bancos, mercados, librerías…

Biblioteca Balme, uno de los edificios más emblemáticos del campus de la University of Ghana.
Residencia universitaria Volta Hall, entrada principal.
Salón de mi apartamento, con venecianas y mosquiteras. A veces me imaginaba tomando gintonics y contando batallitas con Allan Quatermain encarnado en Sean Connery 🙂
Todos los edificios de Accra cuentan con este tipo de tanques de agua, de tamaño variable, para asegurar el suministro.
Comedor de Volta Hall, actualmente en desuso, por lo que tenía que buscar alimento en otra parte.
Los pequeños retos diarios…
Entrada a uno de los restaurantes del campus de la University of Ghana, relativamente cerca del Departamento de Matemáticas.
Uno de los salones del restaurante, profusamente decorado… te hace olvidar que estás en la universidad.
Edificio del Departamento de Matemáticas de la Universidad de Ghana.
Decoración de una pared del Departamento de Matemáticas.
Riconcito para la preparación de café, té y alguna cosa más.
Descanso tras uno de mis seminarios.
Otro de los edificios del campus que me gustó.
Una tienda de alimentación en el mercado que hay dentro del propio campus universitario. En la mayor parte de comercios, aunque sean puesto callejeros, se puede realizar pago electrónico.
Salón de belleza dentro del campus universitario.
Una residencia de estudiantes.
Las concertinas se usan frecuentemente en las residencias, ya que los pasillos del primer piso suelen estar abiertos al exterior.

Naturaleza alrededor de Accra

El campus de la Universidad de Ghana, alrededor de 12 km al norte del centro de Accra (si es que tal concepto existe), está situado en una isla verde dentro de esta enorme aglomeración urbana. Los grandes espacios abiertos entre los edificios han sido tomados por la naturaleza y paseando entre ellos se puede disfrutar de muchas curiosidades tropicales. Además, gracias a los colegas pude visitar la reserva de Shai Hills (que incluye el lugar sagrado de Mogo Hill) y el jardín botánico de Aburi, donde están tomadas el resto de las fotos de este apartado.

Termitero en el campus de la Universidad de Ghana.
Termitero abandonado y parcialmente desmoronado mostrando su estructura interior.
Baobab en el campus de la Universidad de Ghana.
Flor, algo pocha, del baobab. Cuelga de un largo pedúnculo como si fuera una lámpara.
Colonia de insectos, que no me he preocupado de identificar, sobre la corteza de un baobab.
Paisaje típico tropical, con el suelo rojo de laterita, en las inmediaciones de la universidad.
Cardador o milpiés.
Ciempiés de vistosos colores.
Mariposa con un color que recuerda la natroalunita 🙂
Otra llamativa mariposa.
Lagarto con su presa bajo el voladizo de un tejado.
Escena en Shai Hills: pequeño babuino cabalgando a su madre (es más frecuente verlos colgados de la zona ventral). En este enlace pueden ver la secuencia completa.

Mención especial merece el lugar sagrado de Mogo Hill, un roquedo dentro de la reserva de Shai Hill que funcionó como un lugar para la instrucción de jóvenes mujeres para convertirlas en codiciadas candidatas a esposas. Sólo se podía acceder al «curso» siendo virgen, lo que se comprobaba sentando a la candidata en una piedra especial. Una vez allí, durante 6 meses vivirían únicamente con lo que proporcionara el entorno, trabajando sobre la roca y durmiendo bajo ella. Sería mucho más parecido a una formación en supervivencia, ya que la mujer que superara la estancia en Mogo Hill siempre tendría algo para dar de comer a su familia.

Roquedo de Mogo Hill, con un baobab en primer plano. La grieta entre las rocas proporcionaba cobijo a las mujeres.
Así de angosto es el dormitorio.
Marcas sobre la roca de la actividad de las mujeres, seguramente preparando harinas.
El roquedo está formado de gneiss con abundancia de granates.

En este enlace se puede ver la actividad frenética de las hormigas tropicales, al pie de Mogo Hills.

Miscelánea

Hablaremos aquí de algunos alimentos y productos, al margen del cacao, que tuve ocasión de disfrutar en Ghana. En general, la comida de Ghana me pareció sabrosa y no demasiado pesada, siempre con tendencia a ser picante.

El «red red» es un guiso de alubias que se suele acompañar por carne o pescado.
Arroz frito acompañado de tortilla.
La tilapia es un pez que en Europa tiene connotaciones negativas, pero en Ghana tiene su habitat natural y, aunque seguramente venga de granjas en el lago Volta, se puede comer fresco. Con eso y la preparación tradicional se convierte en un bocado exquisito.
El fufu es una pasta hecha de tubérculos y raíces, como el ñame o la yuca, que se usa frecuentemente como acompañamiento. Su presentación típica es envuelta en hoja de banano, pero a mí me la pusioron en bolsitas de plástico, lo que le quita mucho glamur. La salsa verde pica algo más que la roja.
Como se asume que muchos platos tradicionales se comen con la mano, te ofrecen los medios necesarios para poder lavar las manos en la mesa… las veces que sea necesario.
Puesto de venta de fruta en Aburi, destacando en primer plano cacao, guanábanas y mangos.
Banana de reducidas dimensiones, recomendada por los locales.
Puesto de cocos, donde son preparados para beber el agua interior o comer la pulpa, dependiendo de su madurez.
Disfrutando de los cocos, con Benoît y Emmanuel.
Machetes de la marca Crocodile, fabricados en Ghana.
Vestidos tradicionales en una tienda de Aburi.
Sección infantil en una librería del campus universitario… me quedé con ghanas de saber cómo es «el final de un traidor» 😕
Venta de camas junto a la carretera.
Puesto de venta de vino de palma, obtenido de la savia vertida por las palmas tras ser abatidas. Es importante que el vino sea fresco, es decir, de la noche anterior para que apenas esté fermentado. Benoît y Noa negociando con la vendedora.
Tomando vino de palma con Noa en el jardín botánico de Aburi, ¡salud!

Piedras de África

En cualquier viaje siempre dedico un rato a las piedras. No siempre hay minas o canteras, pero me da lo mismo si tengo que mirarlas en un jardín o en una obra. En mis viajes por países africanos nunca había tenido problemas para traer muestras… hasta el año pasado. Estando ya en la sala de embarque para regresar de Angola me llaman por megafonía. Mi maleta parecía contener algo sospechoso y me solicitaron que la abriera. Entre la ropa sucia (que uso para proteger y amortiguar objetos) habían unos guijarros. Les dije que se trataba de unas muestras que había obtenido de zahorra para caminos en unas obras de la universidad, siendo las inclusiones rojas granates, sin más valor que el de curiosidad geológica. Las piedras fueron requisadas y me dijeron que necesitaba un permiso especial para sacar minerales de Angola.

Una de las muetras de roca con granate que me fue requisada en el aeropuerto de Luanda antes de mi partida.
Mi cara tras la incautación de mis piedras en Angola.

Tras varios días recogiendo muestras en Ghana, se me ocurre consultar la legislación al respecto: fue como un jarro de agua fría ¿Qué tienen en común Angola y Ghana? Diamantes. Creo que éste es el verdadero motivo para su susceptibilidad con la salida de minerales o rocas. Así que decidí dejar allí una buena cantidad de piedras que me hubieran metido en un lío. Cuando vuelva a África me aseguraré de tener el visto bueno para poder sacar el material de allí. Cambiando de tema, uno de los momentos más destacados de este viaje fue la visita al Departamento de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Ghana.

Museo del Departamento de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Ghana.
Detalle de algunos de los minerales expuestos, de procedencia internacional y localidades clásicas.
Mueble destinado a albergar muestras en el Departamento de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Ghana.
Mineral de manganeso de aspecto estalactítico procedente de las minas de Ghana, expuesto en el Departamento de Ciencias de la Tierra.
Carbonatita, roca ígnea que integra una gran cantidad de carbonatos, en su composición. Resulta de interés por la posibilidad de un alto contenido en tierras raras.
Óxido de manganeso de aspecto botroidal, cortesía del Departamento de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Ghana.
Nódulo de limonita formado en las lateritas de Accra.
Cuarzo con inclusiones de casiterita (óxido de estaño) recogidas en un jardín de la universidad y procedentes de alguna cantera cercana. Naturalmente, siguen en Ghana.
Visita al Museo Arqueológico de la Universidad de Ghana: reproducción de una excavación.
Pieza en terracota.
Parte etnográfica: collares tradicionales y variedad de las cuentas empleadas en su elaboración.
La cerámica de allí me recuerda a la que podemos ver en nuestros museos.

Amigos

No podría haberme adentrado en los detalles íntimos de la vida en los países del África Negra de no ser por los amigos que he ido encontrando por el camino. Dedico esta última sección a un breve repaso de personas que me alegra haber conocido.

María de Natividade, en su reciente nombramiento como Secretaria General de la African Mathematical Union, celebrado durante el PACOM 2026. Su vida es un ejemplo de superación en más sentidos de los que podría contar y ella me ha abierto las puertas de Angola.
Adérito Araujo, profesor de Coimbra, al que conocí en Luanda el año pasado y que ya ha visitado Murcia. Su trabajo en Matemática Aplicada presenta este área como un lugar lleno de retos también para el matemático puro, muy lejos de recetarios.
Benoît F. Sehba, cuya ayuda fue esencial, especialmente a la llegada a Ghana: sin maleta y con lluvias intensas. Inolvidable excursión a Aburi en compañía de C. D. Noa Bela.
Aquí en el coche de Eugene Y. A. Adjei, con el que pasé un día memorable viendo la naturaleza de Ghana. También quiero agradecer la compañía y ayuda de Augustine L. Mahu y de Emmanuel K. A. Adu-Gyamfi.
Boureima Sangaré, con el que comenzaron mis viajes al África Negra, visitando el Generalife de Granada. Merci beaucoup, mon cher frère !
Puesta de sol en el campus de la Universidade Agostinho Neto de Luanda.

10 opiniones en “Ghana de África”

  1. Matias casi he compartido tu viaje y estancia de lo bien que lo has contado y documentado con tus fotos.
    Una pena lo de las piedras!!!
    Manolo

    1. Muchas gracias, Manolo. Es siempre una alegría verte por aquí y espero que podamos volver a coincidir en persona durante el próximo curso.
      ¡Un abrazo!

    1. Muchas gracias, Noa.
      Gracias también por tu compañía y simpatía en Ghana.
      Espero que podamos volver a vernos, aquí o allá.
      Saludos

  2. Extraordinario viaje, amigo Matías. Gracias por compartir esta experiencia que nos permite conocer algo más de Ghana y de sus gentes. Ya me darás más detalles cuando nos veamos.

    Un abrazo.
    Pedro

    1. Hola, Pedro.
      Muchas gracias por tu comentario. Entre las muchas cosas que tenemos que hablar es cómo os las apañáis los ingenieros para sacar las muestras de mineral durante las visitas a otros países.
      ¡Un abrazo!

  3. Un gozo «sentir», gracias a tus comentarios y fotos, un viaje tan sensacional. Me he permitido clasificarte cuatro bichos: esos rojizos que se amontonan parecen ser chinches del arce (Boisea trivittata). El ciempiés con nodulos negros es Prepodesmus ornatus. En cuanto a las mariposas, una es la mariposa de banda azul (Papilio nireus) y la otra la Pensamiento Amarillo u Ojos de Venado Amarilla (Junonia hierta). Todo esto si la IA no miente, que no es que yo sea experto en insectos.

    1. Como siempre un placer verte por aquí, Carlos.
      Todo el mundo a mi alrededor usa la IA con éxito evidente, pero yo todavía no he pasado más allá de las sugerencias de Google… está claro que voy a tener que hacer algo al respecto. Muchas gracias por tu comentario y las identificaciones.
      ¡Recibe un fuerte abrazo!

  4. ¡Muchas gracias, querido amigo Matías!
    Doy gracias a Dios por haberte puesto en mi camino. Tu colaboración desinteresada en mis iniciativas para el desarrollo de las Matemáticas en Angola es profundamente valiosa para mí.

    1. ¡Muchísimas gracias, María!
      Conocerte fue un punto de inflexión en mi amor por África y espero que podamos seguir colaborando por las Matemáticas en Angola.
      ¡Un abrazo muy grande!

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