Piedra imán

Una de mis fotos que más ha circulado en Internet: no te extrañe verla en webs de esoterismo…

Antes de que la electrónica matara a la imaginación, un imán era lo más parecido a la magia con lo que podían jugar los niños. Yo, que hace años que no me siento aludido por la palabra «joven», sigo jugando de vez en cuando con imanes. Los tengo de distintos materiales e intensidades. El imán de acero más potente que tengo (en esta categoría no entran los de neodimio) lo tengo puesto con alfileres apoyados por sus puntas que se mantienen verticales.

El «truco» es que se trata de la cara débil del imán, donde el campo es muy homogéneo. Los alfileres se magnetizan de manera que en la parte distal (cabeza) aparece un polo del mismo signo que en la base, por lo que ese extremo es repelido, como es atraída la parte de la punta.

Me resulta particularmente asombroso que podamos encontrar piedras con la capacidad de atraer el hierro, que ha sido adquirida de manera natural, al contrario que el imán de la foto, que es un producto manufacturado. No voy a repetir aquí las leyendas sobre la piedra imán prácticamente conocidas por todo el mundo. Lo que voy a hacer es contar mi experiencia con este mineral.

Primero hay que aclarar que la piedra imán es magnetita, pero no al contrario: rara vez un trozo de magnetita es capaz de atraer un clip (salvo que el clip, a su vez, esté magnetizado). La magnetita es atraída por el imán, como cualquier otro material magnético, pero actúa como imán en contadas ocasiones. Así pues, la piedra imán (llamada también calamita, o lodestone en inglés) es un trozo de magnetita que atrae el hierro u otros materiales magnéticos de manera sensible.

Ilustración mostrando una piedra imán con armadura de hierro dulce para potenciar sus cualidades magnéticas (A. Ganot, Traité élémentaire de physique expérimentale et appliquée, 1866)

¿Dónde se encuentra la piedra imán? Hay localidades tan clásicas como remotas: Magnetic Cove en Arkansas, montes Urales, Capoliveri en Elba (Italia), un templo de Kioto (Japón, las imágenes las grabó mi sobrino)… Puede dar la impresión de que es un objeto raro. En principio, si hay magnetita puede haber piedra imán. En la Región de Murcia hay una gran yacimiento de magnetita, las minas de Gilico (Cehegín), donde se pueden encontrar fragmentos de magnetita arbitrariamente grandes pero con escasas cualidades como imán. Sin embargo, entre los fragmentos de magnetita que han sido arrancados por la erosión, sobre todo en los bancales, es más probable encontrar una pieza capaz de atraer un clip o un clavo. Así es como conseguí mis primeras piedras imán.

Piedra imán de Bullas (Murcia)

Pero hay más magnetita en la Región de Murcia. No puedo dejar de mencionar el Cabezo Gordo (Torre-Pacheco) donde hay bonitos cristales octaédricos de magnetita pero no he encontrado piedra imán. Lo curioso es que en las minas de La Unión, no siendo la magnetita un mineral predominante, sea el lugar que me ha proporcionado las piedras imán más intensas.

La «estrella» de la colección

Esta pieza la recogí hace muchos años. No es muy grande, pero tiene los dos polos «bien colocados», en los extremos más distantes, por lo que son casi opuestos, además de intensos. Para hacerse una idea de que quiere decir eso, véase la siguiente foto.

La piedra imán levantando unas viejas tijeras de tamaño mediano

Hay teorías que tratan de explicar el origen de la piedras imán. El caso es que este lugar de la Sierra Minera está bendecido con el magnetismo, y lo visito de vez en cuando para ver si aparece otra pieza que le quite el título de «campeona» a la que os he enseñado. De momento, la otra «finalista» desempeña un papel muy importante en mi despacho.

Así no pierdo los clips…

Hace no mucho, un profesor de un IES de Dos Hermanas (Sevilla) contactó conmigo para que le proporcionara una piedra imán para su uso en clase. Como me pareció una petición muy razonable, tiré de stock y le envié una de las más decentes, costeando yo mismo los portes. Sólo le pedí a cambio que me enviara una foto del uso docente de la piedra para ponerla en este artículo, que por aquel tiempo no era más que un proyecto ¿Ven ustedes la foto? No, no es un fallo… aparentemente poner aquí la susodicha foto podría acarrear problemas legales, aunque no salgan rostros de estudiantes, aunque omita el nombre del centro (como estoy haciendo ahora). Moraleja: no me pidan más piedras.

Editado 30/11/2021: Veo con alegría, gracias a Google, como la foto de mi mejor piedra imán colgada hace años en mi web corporativa sigue siendo usada en el comercio de las supuestas propiedades mágicas de este mineral.

Editado 30/04/2022: He pasado la foto al comienzo porque Google la primera foto es asociada por Google como icono de la página… cosas del marketing.

¡Por fin!

Hace varios años que me reservé el dominio para una web personal con la idea de descargar paulatinamente mi página de la Universidad de Murcia de contenidos ajenos a mi trabajo académico. Gracias a las fotos e informaciones sobre minerales que tengo colgadas allí, he recibido muchos mensajes de gente interesada. También algunas de las fotos de mis piezas han llegado a estar indexadas en primeros puestos en Google, lo que es señal de cierto interés por los aficionados a los minerales. Como curiosidad, he llegado incluso a encontrar mis «piedras» en un foro de mineralogía, donde un usuario las incluía como parte de su colección…

Mi idea es reconducir todo ese flujo, si es que sigue habiéndolo en el futuro, a esta web. Además de eso, como se puede ver en Algo sobre mí, quiero dar a conocer mi actividad como aficionado a la Prehistoria y a la Geología, en particular Mineralogía y Paleontología. Soy un apasionado del mundo que me rodea y quiero dejar constancia de esa pasión… realmente no sé por dónde empezar. Llevo casi medio siglo buscando y aprendiendo, y de una buena parte de los posibles temas sobre los que podría escribir no tengo fotos para adornarlos (hubo un tiempo que los móviles no tenían cámara, incluso un tiempo sin móviles). Bueno, iremos viendo… para que esta primera entrada tenga alguna foto pondré un par de ellas, viajes al oriente cercano, separadas por unos cuantos años.

Bursa (Turquía) 1994
Timna (Israel) 2017