Las librerías de Francia

Supongo que los primeros posts tienen bastante de autojustificación y aún no sé cómo empezar de otra forma… Cuando comenté a mis amigos que iba a poner en marcha un blog algunos me dijeron que eso ya no se lleva. Que es mucho mejor un canal de YouTube o TikTok, y basar la comunicación en vídeos porque la gente ya no lee. Ciertamente, es un argumento de peso, y si antes tenía alguna duda, ya ha desaparecido completamente: nada de vídeos. Voy a seguir escribiendo, porque este blog es para la gente que lee, aunque seamos cuatro gatos mal contados. Tengo mucho respeto por los profesionales que graban y publican tutorials, particularmente los de fontanería casera. Pero lo siento mucho, sin lectura no hay cultura. Aunque el papel va siendo progresivamente reemplazado como soporte, la salud de sus librerías sigue siendo un buen indicador del desarrollo de una sociedad. Para explicar esto mejor, un ejemplo, librerías de España contra librerías de Francia. Lo siento de nuevo, aparte del fútbol, Francia va por delante también en esto.

Las mil y una noches, comprada en la Librería de Mariano, mejor sin sobrecubierta

Un pueblo no muy grande como Archena, hasta los primeros años de este siglo tenía una librería. Digo bien, librería, no una papelería que ofrece unos pocos libros, particularmente los anunciados en la tele. La Librería de Mariano era prácticamente una cueva, por la poca luz que entraba y lo angosto de sus estanterías repletas de libros. Todas las colecciones: Austral, Alianza, Destino, Alfaguara, algún Gredos, diccionarios enciclopédicos Sopena… Ahí compré mi primer ejemplar de Las mil y una noches (tengo unos cuantos… quien conozca esta compilación de historias lo entenderá perfectamente). Mariano «el Librero» (que en realidad no se llamaba Mariano, cosas del marketing, supongo) atendía con una levita gris y asesoraba diligentemente sobre cualquier libro que se le preguntara. Ha llovido bastante desde que Mariano se jubiló y traspasó el negocio con la condición de que conservara el nombre. Y así ha sido: la todavía llamada Librería de Mariano, ahora al otro lado de la calle y en un local mucho más luminoso, decora su escaparate con los libros de la tele y regalos de primera comunión. Otras librerías de la Región han corrido peor suerte, como Yerba en Murcia o Escarabajal en Cartagena. Incluso el emporio Diego Marín ha tenido que reducir sus locales a sólo dos: la clásica González Palencia y la «juguetería» sita en el polígono El Tiro. Cierto es que han aparecido comercios nuevos, como Casa del Libro o las secciones de libros en grandes superficies, pero su política anti-fondos me impiden considerarlas librerías sensu stricto.

Le Somail (foto tomada de micrucerofluvial.com porque es mejor que las mías)

Mientras que en España hay centros comerciales donde no se venden libros y pueblos sin librería, en Francia se pueden encontrar librerías sin pueblo. El Canal du Midi, en su recorrido desde Toulousse hasta el Mediterráneo ofrece numerosas estampas bucólicas y rincones singulares. Uno de ellos es Le Somail, que no llega a la categoría de pueblo y se queda en aldea (hameau, en francés). Un puente de piedra sobre el Canal, el centro vital de este caserío, desde el que se observa el embarcadero, una terraza al aire libre donde degustar los vinos del Languedoc, y una sorprendente librería. Ya antes de entrar en la Librairie Ancienne, hay que esquivar mesas con libros viejos o dañados a precios económicos. Un pasillo relativamente largo atestado de libros hasta el alto techo conduce a una enorme sala rectangular con dos alturas y exposición en el centro. La foto lo explicará mucho mejor que yo.

La apoteosis de los libros en la Librairie Ancienne du Somail

Dos advertencias. En primer lugar, la librería de Le Somail es esencialmente una librería de viejo (para ser justos, tendría que haber mencionado el mítico Bazar del TBO en mi repaso a Murcia). Una librería moderna ofrece lo que se ha publicado en los últimos años, una librería de viejo ofrece lo que se ha publicado en los últimos siglos. No hay comparación. En segundo lugar, la mayor parte de los libros están en francés. Recomiendo el conocimiento de esta lengua de cultura que nos abre las puertas a una infinidad de obras interesantísimas que nunca se traducirán al español por motivos más que obvios.

Una calle de Montolieu

Remontando el Canal du Midi, que es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, llegamos a la amurallada Carcassonne, también Patrimonio de la Humanidad y tal… y a menos de 20 km de allí está Montolieu, uno de los varios Villages du Livre que tiene Francia. Más de 15 librerías (como el número puede fluctuar os dejo este enlace), y alguna con varios pisos, en un pueblo que se recorrería en menos de diez minutos. No hace falta decir que a Montolieu no se va a disfrutar de sol y playa. Aún así, recibe muchos turistas en verano, diría que bastantes más que Urueña, su villa homóloga en España. Os sugiero, como actividad instructiva de vacaciones, efectuar la comparación de Montolieu, Canal du Midi y Languedoc, con Urueña, Canal de Castilla y Ribera de Duero. Para que haya una mención a las piedras, cerca de Carcassonne y Montolieu está Salsigne, en cuya mina a cielo abierto se explotó hasta 2004 el oro contenido en las piritas arsenicales.

Son muchos años yendo a Francia y he desarrollado una serie de rituales alrededor de los libros. Por ejemplo, cuando paso por París siempre visito la Gibert Joseph del Boulevard Saint-Michel. Pero no quiero aburrir al lector con más recuerdos de librerías francesas. Para acabar este post lo mejor que se me ocurre es una despedida con estilo… no la mía, sino la una librería gala en el momento de su cierre. Sí, también cierran librerías en Francia. Esta nota la encontré en 2016 en un escaparate de Saint-Martin-de-Crau, en esa peculiar región taurina conocida como La Camarga. La foto no es muy buena porque la hice de noche.

A continuación la traducción de la nota:

Con pesar, la librería cerrará sus puertas definitivamente.

Antes de irme quiero agradecer a mis amigos lectores y a todos aquellos que me han ayudado y apoyado durante estos siete años.

Doy las gracias a todos aquellos y todas aquellas que han permitido la existencia de este pequeño comercio local.

Gracias por vuestra amabilidad, vuestra confianza y vuestra simpatía.

A los otros, los internautas y compinches, que permiten que las grandes corporaciones de siempre se enriquezcan, les diría que ya no es necesario quejarse de que el comercio (del centro) del pueblo se está muriendo.

Una página pasa para dejar sitio a otra historia

El libro que hemos escrito juntos está lleno de bellos encuentros, de buenos momentos y de gente maravillosa que están grabados en mi memoria para siempre.

Nada de rabia, nada de resentimiento, ni de rencor, sólo la preocupación por el porvenir de nuestro comercio local.

Marjorie 

Adenda 5/01/2023

En el año y pico que lleva este post publicado han ocurrido varias cosas significativas. En primer lugar, el interesante comentario del Sr. Cabrera que pueden leer abajo. En segundo lugar, decir que entre los artículos que publica el XLSemanal de Vocento, que en Murcia se vende con La Verdad, apareció un artículo de Isabel Coixet con una referencia implícita a Montolieu y más recientemente uno de Arturo Pérez Reverte mencionando la librería Gibert Joseph de París. Finalmente, para alegrar a los lectores murcianos, no dejen de visitar la librería Mandrágora. De haberla conocido antes, este post no hubiera resultado tan pesimista.

Adenda 17/12/2023

Debe de resultar llamativo para el viajero encontrar un monumento a la entrada de Blanca (Murcia) que se refiere a la población del Valle de Ricote como «Villa del Libro». Para los que conocemos algo el lugar, más que llamativo resulta extraño. Por eso no sorprende en absoluto que Blanca no aparezca en ningún listado o reportaje sobre las Villas del Libro patrias. Tras indagar un poco en el asunto, parece que se trata de uno de esos habituales brindis al sol de la política española, a los que algún día dedicaré un post. Los detalles son incluso más sórdidos: me cuentan que una bienintencionada vecina donó su biblioteca personal al ayuntamiento, y que los libros ensartados en alambres, fueron usados a modo de guirnaldas por las calles de Blanca. El cielo, enfurecido por la afrenta, llovió esa misma noche poniendo fin al «despliegue cultural».

Foto del monumento en Blanca (tomada de la prensa), cuya instalación se remonta a 2009.

4 opiniones en “Las librerías de Francia”

  1. Perdone que le haga esta puntualización, pero no estoy de acuerdo con su afirmación sobre la posible superioridad de las librerías francesas, frente a las españolas. La ministra francesa de cultura ha hecho unas declaraciones a El Pais en la que habla de 3000 librerias en Francia

    https://elpais.com/cultura/2022-09-13/rima-abdul-malal-ministra-de-cultura-francesa-la-libertad-de-expresion-no-es-negociable.html

    El gremio de libreros españoles en su informe manifiesta que en 2021 había 3208 de librerías independientes, que para ser consideradas librerías, más del 50% de su facturación debe provenir de la venta de libros. No se si el dato que ofrece la ministra francesa es exacto o aproximado y si se usa como referencia la facturación superior al 50 % en libros o no . Como se puede ver, pues no hay tanta diferencia entre Francia y España en cuanto al número de librerías y si me apura España posiblemente supera a Francia. Otra cosa distinta es lo que prefiera cada uno o le satisfaga más. http://WWW.cegal.es ahí podrá encontrar los datos a que me refiero.

    Que conste que no soy nacionalista de nada, la considero una ideología anacrónica, aunque respeto a todas las personas que se consideran tales aunque entre ellos haya quienes se crean que representan los intereses de la comunidad y desprecien a los demás, creo que los valores que representa el nacionalismo, amor a la comunidad a la que uno pertenece , a su cultura a su literatura etc.. podrían ser conseguidos de otra forma , ni para mi son en rigor nacionalismo. Hoy dia por desgracia los problemas son otros …

    En fin le agradezco la publicación de un Blog defendiendo a la literatura y a los libros . Un saludo. Jose Antonio Cabrera

    1. Estimado Sr. Cabrera.
      Perdone el tiempo que me he tomado antes de responderle. Ante todo, le agradezco mucho su comentario y la atención que le ha dedicado a mi artículo. Realmente, cuando lo escribí no estaba pensando en números absolutos, que no dudo que se ajusten a lo que Vd. dice, sino que me basaba en «sensaciones», es decir, mis impresiones cuando viajo. Por supuesto, esto está lejos de ser objetivo por muchos motivos. Pero también pudiera ser que la distribución de librerías por poblaciones de acuerdo a su tamaño sea diferente en ambos países. Carezco de los datos para sostener este argumento, pero si la hipótesis fuera cierta, sería muy interesante indagar las causas.
      Le reitero mi agradecimiento por su aportación a mi blog y su preocupación por los libros. Reciba un cordial saludo.

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